Economía transparente

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La publicación ‘La Economía Transparente’ es un informe realizado por GRI y Volans, que representa un intento pionero de investigación sobre el futuro de las memorias de sostenibilidad y cómo tendrían que evolucionar hacia la integración total con los “Informes Económicos Anuales”, para contribuir realmente a la sostenibilidad y transparencia de nuestro sistema económico.

El Informe se apoya en seis tendencias básicas para la transparencia y la recuperación económica, que posteriormente se sintetizaron en la agenda TIGERS (las siglas en inglés de Trazabilidad, Memorias Integradas, Liderazgo Gubernamental, Límites Ambientales, Rating & Ranking y Economías Sumergidas).

1. La trazabilidad de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida.

2. El ‘reporting’ integrado.

3. El papel de liderazgo de los gobiernos en el cambio hacia la Economía Transparente.

4. La protección del medioambiente frente a la escasez de recursos.

5. El establecimiento del “rating” y del “ranking” en desarrollo sostenible para estimular la competencia.

6. La lucha contra las economías sumergidas, que se lucran del tráfico de drogas, el comercio sexual, el tráfico de armas, los vertidos ilegales o la corrupción.

Lejos de tratarse de tendencias aisladas, los seis TIGERS interactúan intensamente entre ellos. Por ejemplo, sabemos que entre todos los desafíos analizados hay 3 que son sistémicos: los límites ambientales, el conjunto de impactos sociales y las economías sumergidas. Otro desafío, el gubernamental, consiste en definir los marcos y procesos de la gobernanza global, regional, nacional y local, podría resolver los desafíos sistémicos. A estos desafíos se suman otros tres, centrados en asuntos muy relacionados con los anteriores: las tendencias en la transparencia empresarial, la trazabilidad, la integración de las memorias y el rating y ranking. Además de otra posible interacción, fruto de una confluencia de tendencias: la publicación de datos agregados sobre impactos sociales y ambientales, emitida por naciones, sectores, empresas y ciudades. Esta última constituye una tercera tendencia: la emisión de memorias integradas.

Se trata de una macrotendencia en curso desde hace décadas. En su prólogo a One Report, Don Tapscott lo expresa de la siguiente manera: “en el mundo empresarial, resurge un antiguo impulso con fuerzas renovadas. Su impacto será a largo plazo y nos afectará a casi todos. Fruto de una gestación de medio siglo, a base de insistencia y constancia ha ido adquiriendo fuerza en la última década y ahora está detonando cambios profundos en todo el mundo corporativo”, concluye el autor, “este nuevo impulso se llama transparencia”.

Tapscott señala que, en un mundo transparente de comunicaciones instantáneas, “cada paso que damos, sea en firme o en falso, es susceptible de escrutinio”. Por ello resulta tan necesario “un sistema global, en red, y en tiempo real, que viva y respire y que, por medio de las memorias integradas, ofrezca una única versión de la verdad a todas las partes interesadas, tanto internas como externas. En este contexto, replantearse la elaboración de memorias no resulta aburrido, pues supone la esencia misma del éxito y la supervivencia de las empresas e incluso de nuestra economía”.

Tendencia 1: La trazabilidad de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida: Consumidores y distribuidores quieren cadenas de suministro transparentes a escala global

La trazabilidad será un elemento central de la “Economía Transparente” y estará presente de una manera tan generalizada que hoy en día resulta difícil de concebir. Tal y como han señalado libros como The Travels of a T-Shirt in the Global Economy, las cadenas de suministro de la economía globalizada suelen ser complejas y opacas. Como resultado, incluso empresas altamente desarrolladas se han visto sacudidas por noticias polémicas surgidas desde las profundidades de sus cadenas de suministro.

Antes, sólo las grandes marcas como Nike o Shell se enfrentaban a estos problemas, pero la globalización ha seguido avanzando y cada vez más empresas, e incluso países, se han visto inmersos en escándalos similares. Recordemos el desastre de la leche contaminada en China, donde se añadió melamina a la leche para dar la impresión de que el producto contenía más proteínas. Seis niños murieron y más de 300.000 fueron afectados. El impacto alcanzó a otros países y dos de los presuntos responsables fueron ejecutados en 2008. A pesar de ello, hay indicios de que el problema ha continuado hasta 2010.

Todo esto genera desconfianza. Así que resulta interesante recordar que el origen de las marcas y la diferenciación de productos tuvieron mucho que ver con la necesidad de garantizar la calidad y de tranquilizar a los consumidores con respecto a la globalidad del mercado. Uno de los primeros sectores que utilizó una marca fue el del vino de Oporto, en Portugal, que literalmente marcó a fuego el logotipo del productor en las barricas.

Recientemente han sido las marcas más fuertes las que han abierto camino en temas como las auditorías ambientales y sociales, la gestión del ciclo de vida, la elaboración de memorias y la participación de los grupos de interés.

La trazabilidad será el siguiente paso.

Tendencia 2: El ‘reporting’ integrado: Las memorias integradas implican introducir la sostenibilidad en todo el sistema

El impulso para avanzar hacia la elaboración de memorias verdaderamente integradas, que contemplen el conjunto de las agendas económica, social, ambiental y de gobierno corporativo existentes, es como la búsqueda del Santo Grial. Sin duda, nos esperan grandes aventuras, con la diferencia de que, en este caso, el resultado no puede ser más cierto. En 2008, KPMG y SustainAbility publicaron “2020 Vision”, un informe para la elaboración de memorias de sostenibilidad, en el que éstas quedaban integradas en las memorias tradicionales y otras comunicaciones corporativas.

En su libro One Report, Bob Eccles y Mike Krzus ofrecen una visión general de la dirección que toma esta agenda irrefrenable. En la página 3 los autores exponen su tesis: las recientes crisis económicas y las anunciadas crisis de índole demográfica, ambiental y de recursos ponen de manifiesto la necesidad de nuevas soluciones políticas y de mercado. También opinan que: “… las memorias integradas constituyen una parte clave de la solución. Crece el número de empresas que de forma voluntaria emite memorias de ‘Responsabilidad Social Corporativa’ o de ‘Sostenibilidad’ como complemento a su memoria de cuentas anuales, estas últimas obligatorias para toda empresa que cotiza en bolsa. En la mayoría de los casos, existe muy poca relación entre esta información y la publicada en las demás memorias. Para que realmente tengan impacto, las memorias independientes deben estar integradas en el conjunto de las memorias emitidas por la empresa, como parte de una estrategia de sostenibilidad y actitud de responsabilidad social para una sociedad sostenible con representación de todos los grupos de interés, entre ellos los accionistas de la empresa”.

Sin embargo, se aconseja cierto escepticismo respecto a los ejemplos presentados por Eccles y Krzus sobre las primeras memorias integradas, que evitan los obstáculos existentes entre las memorias integradas y las memorias económicas obviando la conexión entre la información económica y la sostenibilidad. La advertencia de Bob Massie es: “las memorias integradas tienen que evitar ser la ‘puerta de atrás’ por la que pueden colarse modelos desacreditados que priman el interés de los accionistas, bajo el disfraz de defensores de la sostenibilidad”.

Tendencia 3: El papel de liderazgo de los gobiernos en el cambio hacia la Economía Transparente: Rezagados durante años, es el momento de que los gobiernos asuman el liderazgo

Los gobiernos deben involucrarse de manera activa en los mercados, dirigirlos hacia los objetivos interrelacionados de transparencia y sostenibilidad, huyendo de la impotencia, y sin caer en actitudes dictatoriales. En marzo de 2009, la Junta del GRI emitió su Declaración de Amsterdam, instando a los gobiernos a que “asumieran su liderazgo mediante la introducción de políticas que obligaran a las empresas a elaborar memorias sobre los factores ESG, o en su defecto, a explicar públicamente por qué no las habían elaborado”. GRI también ha desarrollado un Grupo Asesor de Gobiernos para generar una mayor participación del sector público.

En una evaluación crítica sobre los requisitos de la Unión Europea en materia de informes de RSC y ESG, GRI se percató de que países como India y China habían dado pasos significativos al respecto. El Gobierno Indio había creado el Instituto Indio de Asuntos Empresariales, entre otros, para promover la divulgación de los factores ESG, y la Comisión China para la Supervisión y Administración de los Activos Propiedad del Estado (SASAC) que forma parte del Consejo de Estado, publicó unas directrices para la elaboración de memorias de RSC que incluyen requisitos de ESG.

Tendencia 4: La protección del medioambiente frente a la escasez de recursos: El cambio climático no es el único gran reto ambiental al que nos enfrentamos

Aunque el cambio climático fue el tema principal durante el periodo previo a la cumbre COP15 de la ONU celebrada en Copenhague a finales de 2009, hay señales claras de que la población actual ya está forzando los límites ambientales en múltiples frentes, y el problema se irá agudizando a lo largo del siglo a medida que la población global se acerca a los 9.000 millones de habitantes, cifra prevista para el 2050.

En la vanguardia de una nueva generación de instituciones que explora la naturaleza y la magnitud de este desafío, uno de los líderes indiscutibles ha sido el Stockholm Resilience Centre (SRC). Es una iniciativa conjunta que reúne a la Universidad de Estocolmo, el Instituto Medioambiental de Estocolmo y el Instituto Internacional Beijer de Ciencias Económicas Ecológicas de la Real Academia Sueca de las Ciencias. El Centro está financiado por la Fundación para la Investigación Estratégica Medioambiental, Mistra.

El compromiso de Mistra se fundamenta en la evaluación de los Ecosistemas del Milenio, un estudio de los ecosistemas del mundo liderado por la ONU y publicado en 2005. En total, 1.400 expertos afirman que los ecosistemas esenciales, que constituyen la base del bienestar humano y del desarrollo económico están sufriendo un proceso de deterioro. Hoy en día, el 60% de los servicios que ofrecen los ecosistemas de forma gratuita se están explotando de manera insostenible. Los servicios esenciales que proporcionan los ecosistemas, tales como la purificación del aire y del agua, la polinización de los cultivos y la renovación de los recursos pesqueros se encuentran en un grave estado de deterioro. Los cambios se suceden a tal velocidad que la sociedad es incapaz de adaptarse a las nuevas circunstancias ambientales y, por tanto, de desarrollar estrategias o marcos efectivos para garantizar el uso sostenible de los ecosistemas.

Tendencia 5: El establecimiento del “rating” y del “ranking” en desarrollo sostenible. Necesitamos hacer más para fomentar la competitividad entre las memorias de sostenibilidad

Las encuestas de rating y ranking han contribuido enormemente a la promoción de las memorias de sostenibilidad en los inicios del movimiento, con encuestas líderes como el parámetro bianual Global Reporters de SustainAbility y las encuestas sobre sostenibilidad y memorias de RSC de KPMG. Todas han tenido un efecto catalizador de impulso en el progreso hacia la transparencia corporativa, al menos en algunas áreas. Según KPMG, en 2008 el 80% de empresas de la lista “Global Fortune 250” publicaban información relacionada con su responsabilidad corporativa en informes independientes o integrados en sus memorias financieras anuales, lo que supone un incremento del 30% desde la encuesta anterior en 2005, cuando este porcentaje sólo alcanzó el 50%. Además de las empresas de la lista Global Fortune 250, la muestra de 2005 también incluía las 100 empresas de mayor facturación de 22 países. Las empresas, a nivel nacional, registran cifras muy inferiores: una media del 45% publica estos informes, pero las cifras varían enormemente entre países. Por ejemplo, menos del 20% de las grandes empresas de México y de República Checa publican estos informes, mientras que en Japón y el Reino Unido la cifra supera el 90%.

También resulta interesante que la mitad de los integrantes de la lista Global Fortune 250 que participaron en la encuesta de 2008 habían identificado oportunidades de negocio relacionadas con la responsabilidad corporativa, incluyendo datos sobre el valor del negocio generado. Un tercio de las empresas citaban el valor para los accionistas como un factor que motivaba la elaboración de memorias.

Tendencia 6: La lucha contra las economías sumergidas. El riesgo de ignorar el lado oscuro de la economía

No podemos seguir el consejo de “Darth Vader”, que nos animaba a entregarnos al “Lado Oscuro”. El reto consiste en exponer a la luz del día los ámbitos de la economía en las que suele reinar la oscuridad. Por mucho que avancemos hacia el reto de la transparencia, cierta parte de la economía seguirá funcionando sigilosamente en la clandestinidad, en la sombra o en la oscuridad más absoluta.

Sin embargo, el sigilo puede tener connotaciones positivas. Para proteger su propiedad intelectual hasta que estuvo preparada para lanzarse al mercado, Bloom Energy, optó por un funcionamiento casi clandestino. Por el contrario, el soborno y la corrupción que persiguen grupos como Transparency International (TI) constituyen formas negativas de clandestinidad y forman parte de una economía sumergida de grandes proporciones.

Desde Rusia, el Director del Departamento de Estadística afirma que la economía sumergida de este país puede representar hasta la quinta parte del producto nacional debido al aumento registrado en el tráfico ilegal de todo tipo de productos, desde armas y drogas hasta servicios de jardinería y de enseñanza.

La escala y naturaleza de la economía sumergida debe ser motivo de gran preocupación para políticos y empresarios pues, lamentablemente, no se limita a las clases particulares o a los trabajos de jardinería.

Pocas personas saben más de economía sumergida que Moises Naim, redactor jefe de la revista Foreign Policy. Naim afirma que su interés en el tráfico ilegal “surge tras más de una década de trabajo dedicado a las sorpresas que ha supuesto la globalización”. “Mi trabajo ha consistido en hacer un seguimiento de las consecuencias imprevistas surgidas de las nuevas conexiones entre países y entre las políticas y economías mundiales”.

“Toma un periódico cualquiera, cualquier día”, dice, “y encontrarás noticias sobre inmigrantes ilegales, redadas de estupefacientes, contrabando de armas, blanqueo de capital o falsificación de productos. El comercio ilegal se multiplica, junto a los ingresos y la influencia política de los traficantes. Las redes del mercado negro están transformando las políticas y las economías globales”.

Conclusiones y recomendaciones

Para promover los niveles de cambio transformador que exige el desarrollo sostenible, además de pasar a la contabilidad y las memorias integradas –de indudable importancia–, será necesario un movimiento social multisectorial a largo plazo que impulse una nueva Era de Transparencia, que Jeremy Rifkin anuncia como la “Civilización Empática”.

En tal sentido, el informe del GRI anima a empresas, instituciones financieras y gobiernos a tomar las siguientes acciones:

Empresa: aspirar a la reconstrucción creativa

• Reconocer que el cambio transformador es inevitable, y contribuir a su avance.

• Desarrollar iniciativas conjuntas de agregación de datos y ayudar a transformarlos en inteligencia de mercado útil, y orientadas hacia la sostenibilidad.

• Relacionar los indicadores de comportamiento (los que están intrínsecamente centrados en el rendimiento o el comportamiento de una sola empresa) con las medidas de impacto (las que están centradas en el impacto de la empresa dentro del contexto de los límites ambientales o de una comunidad social más amplia).

• Colaborar con otros miembros de la industria o con los socios de la cadena de valor para desarrollar las medidas de impacto necesarias.

• Integrar la sostenibilidad en todas las memorias de gestión, no sólo en un “único informe” externo, sino de manera transversal a través de todos los sistemas internos de gestión de información corporativa.

• Recordar que los números y los estándares no lo son todo. Las relaciones, las alianzas y los proyectos conjuntos representan la otra cara de la moneda.

• Aprovechar el poder de las redes sociales y los medios de comunicación para mejorar la participación de los grupos de interés.

• Hacer presión a favor de unos requisitos más exigentes de divulgación relacionada con la sostenibilidad.

Instituciones financieras: invertir en el cambio transformador

• Tomar el próximo “toro del mercado alcista por los cuernos”: ayudar a financiar la gran reconstrucción global, orientándola hacia una economía baja en carbono y de una huella ecológica reducida.

• Introducir consideraciones ambientales, sociales y de gobierno (ESG) en todos los productos y ofertas.

• Apoyar iniciativas de innovación como la GIIN, Red Mundial de Inversiones de Impacto.

Gobiernos: regular, incentivar y experimentar

• Integrar los informes de ESG en todos los niveles del gobierno y del sector público.

• Establecer marcos políticos que obliguen a las empresas a informar de su comportamiento en materia de sostenibilidad y sus impactos.

• Practicar la agregación y divulgación de datos sobre tendencias sociales y ambientales críticos, como por ejemplo, las emisiones de carbono.

• Apoyar el desarrollo de un equivalente de XBRL (Lenguaje extensible para las Memorias Financieras) para las memorias de sostenibilidad.

• Hacer disponibles conjuntos de datos para su consulta pública y mejora, y fomentar que las empresas hagan lo mismo.

GRI: dar prioridad a una estrategia de inclusión, integración y BRICS

• Promover una estrategia de inclusión, ampliando el círculo de socios con los que se trabaja para desarrollar marcos y procesos integrados de transparencia, rendición de cuentas y elaboración de memorias.

• Buscar a los agentes innovadores que estén en la vanguardia de la transparencia y la transformación económica y colaborar con ellos.

• Especificar mejor el tipo de indicadores para cada categoría, bien sea descripción de políticas, descripción de procesos, entradas, productos o resultados.

• Fomentar el desarrollo de indicadores de resultados para todas las categorías.

• Fortalecer la participación de las economías de los BRICS, cuyas posturas con respecto a la transparencia, rendición de cuentas y sostenibilidad tendrán un impacto profundo en el siglo XXI.

Transparencia, ciudadanos y consumidores

• Finalmente, la tarea clave para todos nosotros consiste en estimular el deseo de una mayor transparencia en nuestras sociedades y organizaciones.

• Aplicarnos la exigencia de transparencia y de rendición de cuentas a nosotros mismos, relacionando nuestro comportamiento con impactos y resultados más amplios.

• Apoyar a las empresas innovadoras y a las nuevas empresas que ya están desarrollando soluciones. Los vehículos híbridos como el Prius proporcionan a los conductores un uso eficiente del carburante. Los medidores personales de energía como el Watson y el WattzOn nos permiten calcular nuestra huella energética, y compararla con la de otras personas.

Más información

Transparency International- The Global Anti-Corruption

Global Reporting Initiative

Factores ambientales, sociales y de gobierno (“ESG”, Environmental, Social and Governance, según sus siglas en inglés)