Democracia Participativa

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El vocablo democracia deriva del griego “demos” (pueblo) y “kratos” (gobierno o autoridad) y significa gobierno o autoridad del pueblo. De allí que se defina a la democracia como "la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno y también al mejoramiento de la condición del pueblo".

El concepto básico de democracia se remonta a la forma de gobierno que se utilizaban en Atenas y en otras ciudades griegas durante el siglo V (AC). Sin embargo, en la actualidad, su acepción no se limita a una forma determinada de gobierno, sino también a un conjunto de reglas de conducta para la convivencia social y política.

La democracia como estilo de vida se basa en el respeto a la dignidad humana, la libertad y los derechos de todos y cada uno de los miembros de la comunidad. La democracia como forma de gobierno es la participación del pueblo en la acción gubernativa por medio del sufragio y del control que ejerce sobre lo actuado por el Estado.

Existen diferentes clases de democracia:

- En la democracia directa o pura la soberanía, que reside en el pueblo, es ejercida inmediatamente por él, sin necesidad de elegir representantes que los gobiernen.

- En la democracia representativa o indirecta el pueblo es gobernado por medio de representantes elegidos por él mismo. La elección de los individuos que han de tener a su cargo la tarea gubernamental se realiza por medio del sufragio y cualquier individuo que responda a lo establecido por ley tiene derecho a participar o ser elegido.

La forma representativa suele adoptar diversos sistemas:

a) Sistema presidencialista: se caracteriza por un poder ejecutivo fuerte. El presidente gobierna a la Nación y lo secundan los ministros o secretarios que él elige

b) Sistema parlamentario: el parlamento es el eje alrededor del cual gira toda la acción gubernamental. Las facultades del presidente son muy restringidas.

c) Sistema colegiado: es una combinación de los dos anteriores. El poder ejecutivo está integrado por varias personas elegidas por el Parlamento, que se turnan en el ejercicio de la presidencia.

En cualquier caso, la democracia se basa siempre en tres principios fundamentales, que son su razón de ser:

- La soberanía popular: soberano deriva del latín y etimológicamente quiere decir "el que está sobre todos". La democracia es el autogobierno del pueblo. Reconoce que el hombre, ser inteligente y libre, puede regirse por sí mismo mediante los órganos por él instituidos.

- La libertad: la democracia asegura al hombre su libertad jurídica e individual. La libertad jurídica es el derecho que tiene el hombre a obrar por sí mismo, sin que nadie pueda forzarlo a obrar en otro sentido. Los límites están dados por las leyes. La libertad individual es el reconocimiento de que el hombre nace libre y dotado de inteligencia y voluntad.

- La igualdad: se trata de una igualdad jurídica. Todos los hombres tienen las mismas oportunidades ante la ley, es decir, la igualdad de deberes y derechos.

La democracia utiliza, a su vez, distintas formas y mecanismos de participación política que posibilitan su ejercicio:

● El voto.

● El referéndum, que otorga a los ciudadanos el derecho de ratificar o rechazar las decisiones de los cuerpos legislativos.

● El plebiscito, que permite que la ciudadanía responda mediante el voto a una consulta efectuada por el gobierno sobre asuntos del estado que son de interés fundamental. Pueden ser cuestiones internas (por ejemplo, cambio de forma política) o de orden internacional (problemas limítrofes).

● La iniciativa popular, que es la proposición al parlamento de proyectos de leyes presentados directamente por ciudadanos.

● El recall o revocatoria, que es el derecho de deponer funcionarios o anular sus decisiones por medio del voto popular.

● Los jurados populares, integrados por ciudadanos que de este modo colaboran con el poder judicial.

Democracia participativa o semidirecta

Suele referir a formas de democracia en las que los ciudadanos tienen una mayor participación en la toma de decisiones políticas que la que les otorga tradicionalmente la democracia representativa. Puede definirse con mayor precisión como un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas. Bajo este término paraguas se incluyen también diversas formas o variantes de la democracia:

• Democracia directa

• Democracia deliberativa

• Democracia sin partidos

• Democracia anticipatoria

Tanto la democracia participativa como estas otras formas no deben considerarse excluyentes entre sí. Más bien, cada una de ellas apunta en una determinada dirección sobre cómo hacer avanzar la democracia representativa tradicional hacia sistemas con mayor grado de participación. En la práctica, un sistema concreto de democracia participativa puede basarse en ideas y métodos provenientes de distintas variantes.

Proceso de toma de decisiones participativo

El problema básico del concepto de democracia participativa es la disyuntiva de cómo reconciliarlo con el gobierno de la mayoría. Sir Arthur Lewis, laureado con el Premio Nobel, señaló en una de sus obras (“Politics in West Africa”) que todos aquellos afectados por una decisión deben tener la oportunidad de participar en el proceso de tomar esa decisión, ya sea en forma directa o mediante representantes electos. Esto implica que mediante esa "oportunidad de participar" se tomen decisiones mayoritarias, dentro de un concepto de consenso nacional en cuestiones relativas a principios básicos y derechos humanos. Esto no excluye el pluripartidismo, sino que busca en la diversidad y el debate una política consensual con pleno respeto a las minorías.

Una de las razones fundamentales para promover la democracia participativa consiste en que tal sistema ofrece al ciudadano la posibilidad de participar en decisiones orientadas a desarrollar una economía socialmente justa y humanista. Esto promueve un ambiente de cooperación, porque se aprecian directamente las consecuencias de tales decisiones para todos y cada uno de los miembros de la sociedad.

La democracia participativa auténtica se ocupa muy especialmente de dar voz a los individuos y a las comunidades, cuyas opiniones, anhelos y aspiraciones rara vez hallan eco o atención en los mecanismos tradicionales de la democracia representativa. Este es un proceso de transformación que ya está en marcha en muchas sociedades democráticas y que debe apuntar a promover mecanismos prácticos de participación, medios transparentes de información e investigación, adiestramiento desde la escuela en las cuestiones técnicas y un programa político estable que defina claramente sus metas destinadas a generar una energía social de participación en las comunidades, orientada a la vida y decisiones del barrio, del municipio, de la provincia y de la nación, con el consecuente resultado de concertación, tolerancia y colaboración que necesariamente genere una evidente mejora de la calidad de vida.

La participación que se desarrolla por diversos medios en muchas democracias modernas está comenzando a consolidarse dentro del ámbito de la democracia representativa como una nueva manera de hacer las cosas. No debe de limitarse, sin embargo, a que las autoridades locales y otros organismos públicos informen a la población de sus actividades y decisiones o inviten a los ciudadanos a presenciar sus debates, sino que implica escuchar a la población en la formulación de sus propios problemas y en la búsqueda de oportunidades y mejoras. Además, es indispensable proporcionarles los medios para encauzar una acción política, social o económica y participar en las decisiones públicas con propósitos de cambio.

Todo esto tiene que administrarse con mucho cuidado para que, cuando se implemente, no se caiga en una fatiga improductiva de comunidades abrumadas por consultas y debates. Por lo tanto, tiene que haber un mecanismo representativo intermediario. Las iniciativas de democracia participativa no deben orientarse a organizar una utópica democracia directa sino a promover la participación al grado más alto y amplio posible, en un bien articulado entorno institucional. Si se hace correctamente, esta oportunidad de participación provocaría entusiasmo, energía social y un sentido de propósito y de satisfacción.

Algunas cualidades de la democracia participativa

• Aprovecha las experiencias y la capacidad de todos.

La sociedad funciona mediante una red que interrelaciona al gobierno, las diversas comunidades, los grupos de intereses, los sectores y las instituciones. Además, los ciudadanos tienen un conocimiento mucho más profundo a nivel local de las necesidades de la población que ningún grupo de políticos desde un gobierno altamente centralizado.

• Promueve la legitimidad

Las instituciones, los organismos sectoriales, las empresas y los gobiernos terminarán por comprender que tienen mucho que ganar en confianza, apoyo y colaboración por parte de los ciudadanos si los incluyen de alguna forma en sus decisiones. Los propios ciudadanos tienen una mayor facilidad de promover iniciativas destinadas a mejorar el medio en que se desenvuelven.

• Desarrolla nuevas capacidades

La participación desarrolla la capacidad de las personas de trabajar en colaboración con los demás, de identificar prioridades y de lograr que las cosas se hagan y los proyectos se realicen. La actividad participativa los convierte así en mejores ciudadanos.

• Mejora la calidad de vida

Estudios realizados por economistas, sociólogos y sicólogos han demostrado que las personas que participan en la toma de decisiones son más felices que los que se limitan a aceptar o aplicar las decisiones de otros, debido a que se sienten responsables del mejoramiento de su calidad de vida. Además, la participación brinda al ciudadano una oportunidad de mayor eficacia en la colaboración. Internet es un medio idóneo para el desarrollo de los conceptos, ideas, proyectos y estructuras de democracia participativa en sus más variadas formas. Entre los esfuerzos dedicados a estos propósitos en la web destacan sitios como http://democraciaparticipativa.net, en el que se plantean y debaten muchos de estos temas.

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